QUIÉNES SOMOS

En tiempos de represión y censura, Cuarto Propio supo reconocer y resguardar manifestaciones artísticas y culturales nacidas bajo el sello de la resistencia, la creatividad y la autonomía, en las que las mujeres tenían un papel protagónico. Ha publicado autores y autoras que en esos años eran prácticamente desconocidos y que hoy forman parte de la red más variada de la circulación de la palabra y los libros; siempre vinculada a los debates, desde el llamado apagón cultural de la dictadura chilena hasta hoy en que su trabajo sigue de la mano del pensar Chile desde la construcción de políticas culturales que propicien la circulación del pensamiento crítico.

El fondo editorial construido a lo largo de más de 30 años de actividad ininterrumpida integra títulos que apuestan al diálogo con una parte insoslayable de la producción artística e intelectual chilena, latinoamericana y del resto del mundo.

Fundar Cuarto Propio fue la gran apuesta por vencer barreras que la dictadura imponía a comienzos de los ochenta, lo que sin duda constituye una valiente opción política.

Los intelectuales y los artistas, nutriéndose de esa realidad, que pasó a ser paradigmática de la escena nacional, fueron desarrollando una obra fundacional de resignificación del sentido atropellado, de construcción de nuevos lenguajes, sobre todo desde las artes visuales, la literatura y la performance. El conector de esos espacios fue Editorial Cuarto Propio, la agente de difusión que requería el país. Allí se recogió, desarrolló y difundió la reflexión crítica y las propuestas creativas que libraba la batalla por la recuperación de nuestra integridad asediada. Y también, para restablecer la conexión con la reflexión crítica que se generaba más allá de nuestras fronteras.Pensado como un espacio para y desde las mujeres, Cuarto Propio es donde la obra que comenzaba a desarrollar Diamela Eltit se hace presente. Paralelo a su propia escritura, Diamela crea, en conjunto con la artista visual Lotty Rosenfeld, un taller literario para mujeres en La Victoria, una población marginal emblemática por su resistencia cultural y política al régimen. De ese taller surgió el espléndido poemario de Victoria Aguilera, una pobladora que en sus textos reflejaba las condiciones y las estrategias de supervivencia de los perseguidos y marginados. Esa fue una de las primeras publicaciones de Cuarto Propio, en una colección que llamamos Mujer y límites. El libro fue distribuido entre los pobladores, obsequiado a organizaciones populares y vendido a precio irrisorio.Otro ejemplo es el de la poeta Carmen Berenguer, quien colaboró activamente en los primeros pasos de este sueño editorial. Ella había publicado ya en formato artesanal el poemario Bobby Sands desfallece en el muro, y en Cuarto Propio se publicó A media asta, su segundo y pionero libro, en el que desarrolla un lenguaje de protesta que vincula el cuerpo privado con el cuerpo social agredido.Otro hito importante es que en 1984 se realizó en Chile el Primer Congreso de Literatura Feminista, que reunió en intensas jornadas a creadoras y críticas de América Latina, Estados Unidos y España.